PROTESIS DE CADERA Y RODILLA
Las prótesis de cadera y rodilla son piezas mecánicas que tienen un diseño ajustado a las características anatómicas y funcionales de cada articulación. Están hechas de distintos materiales metálicos, como acero, titanio, tantalio, plásticos como el polietileno y cerámicos, que reproducen la movilidad de dichas articulaciones, eliminan el dolor y restauran la función del paciente, mejorando así su calidad de vida.
Una prótesis de cadera sustituirá una de las dos superficies articulares con el cartílago desgastado, o las dos: la cabeza (y el cuello del fémur) y el acetábulo. Se sustituye la rodilla, o la parte de la rodilla, que esté dañada. En algunos casos, se trata de un implante que va a sustituir las superficies articulares (cartílago) de la tibia, el fémur y la rótula.
En el postoperatorio juega un papel fundamental la terapia física y rehabilitación para evitar adherencias que restrinjan movilidad a la prótesis . Este tratamiento se basa en ejercicios desde el día siguiente a la cirugía, comenzando con drenajes para bajar la inflamación, movilizaciones pasivas y más adelante movilizaciones activas y ejercicios de potenciación para fortalecer la musculatura de los glúteos, cuádriceps ,que permita caminar, subir y bajar escalera, etc., con el objetivo que el paciente realice una marcha normal .
En general, la rehabilitación de una prótesis total de cadera busca tratar de recuperar el movimiento de forma precoz. El paciente suele levantarse a caminar al día siguiente de la cirugía, con ayuda de dos bastones, un andador. La adecuada terapia física y rehabilitación es fundamental durante las primeras semanas, logrando de forma progresiva el retiro de bastones, la recuperación de la movilidad, fuerza muscular y la seguridad e independencia del paciente.